Etiquetas

, , , , ,

Arco de ElviraCalle Elvira
El nombre de la calle tiene su origen en la puerta de entrada al recinto-arrabal del Albaycín: puerta Elvira. Y este nombre se debe, a su vez, a la orientación-guía de la puerta hacia Sierra Elvira y a la fortaleza que allí establecieron los musulmanes tras la conquista del territorio de la vega: Ilvira.

Puerta Elvira fue construida en el siglo XI reinando Habbus (1019-38) de la dinastía zirí. En el siglo XIV, con los nazaritas en el poder, Puerta Elvira fue reconstruida y los restos de esa construcción son los que han llegado hasta nosotros.

Defendía su entrada un fuerte muro con tres puertas. La puerta principal se encuentra en un torreón. Esta puerta daba acceso a otras dos: la de Cava que lleva al Albaycín y la que conduce a la calle Elvira. La imagen de nuestra señora de las Mercedes está colocada sobre la puerta principal.

San José representa uno de los pocos ejemplos en que se respeta la construcción árabe. Gracias a ello podemos disfrutar del alminar o torre de la mezquita de los Morabitos, sobre la que se construyó la Iglesia, y aunque la torre hubo de adaptarse para campanario, la conjunción de estilos árabe y cristiano es llamativa.

También hemos de mencionar la conservación del aljibe (los aljibes fueron mucho más respetados por necesarios y porque su existencia no entrañaba ningún reto de poder como ocurría en el caso de mezquitas o palacios).

El lugar donde está la iglesia de San José estuvo ocupado por la mezquita de los Morabitos; tras la conquista, se procedió a la bendición cristiana. La ceremonia la llevó a cabo el primer arzobispo fray Hernando de Talavera, el 7 de marzo de 1492. Se erigió en parroquial en 1501 y fue demolida en 1517 para construir el templo cristiano. Próximas a la mezquita de los Morabitos existían unas mazmorras árabes en las que se torturaba y enterraba a los cristianos. En este lugar, los Reyes Católicos ordenaron la construcción de una ermita, dedicada a San Gregorio, uno de los obispos de la Ilíberis, de quien era devoto el arzobispo Talavera.

La ermita fue cedida a una congregación de clérigos menores de San Francisco que desde 1686 se hicieron cargo de la misma.

En los últimos años del siglo XVII se había convertido en templo y posteriormente se le agregó la capilla mayor y la torre.

A finales del XIX se cedió a las monjas del Santo Espíritu, y tras los graves problemas del periodo de la II República, fue restaurado por el Ayuntamiento y cedido a las monjas clarisas, que previamente se habían unificado con las del Santo Espíritu.

El propio nombre de «Santa Isabel la Real» nos muestra el interés de la reina Católica en el lugar y en la fundación del convento. En principio se pensó instalarlo en la propia Alhambra pero, al fin, y por fortuna, la Real Cédula de 15 de septiembre de 1501 ordenó su erección en este lugar de antiguos palacios de los reyes moros, pese a que estos edificios-solares ya habían sido otorgados al secretario de los reyes Hernando de Zafra. No hubo problema, ya que el secretario fue muy proclive a la cesión a cambio de otros terrenos edificios en la Carrera del Darro (Casa de Castril e inmediaciones).

Puerta Elvira, símbolo y origen del nombre de la calle, vivió hechos importantes de la Historia, entre los que destacamos:

  • La entrada de Mohammad Aben Alahmar, que ocuparía el palacio del Gallo del Viento y crearía la dinastía nazarí
  • Por Puerta Elvira salió un poderoso ejército para reconquistar Jaén, que había caído en poder de las tropas cristianas en los primeros años del siglo XV
  • Por aquí deambulaba el sultán Muley Hacen cuando perdió la ciudad de Alhama de Granada
  • Los Reyes Católicos hicieron su entrada triunfal en Granada por esta puerta el día 6 de enero del año 1492

Comencemos el recorrido:
La conocemos así, aunque el nombre de pila de esta callecita muy animada es la Calle de la Calderería Nueva. Ya no se arreglan calderas en esta callejuela, pero sí se calienta el ambiente los sábados por la noche, cuando los estudiantes granadinos invaden sus teterías. Quizás la mejor manera de adentrarse en el Albaycín sea por esta calle, en su punto de encuentro con la Calle de Elvira, siguiendo después su prolongación, la Cuesta de San Gregorio. Aquí la vemos desde arriba, con el campanario de la Catedral en el fondo, y unas granadas maduras desbordando del muro blanco…

Un poco más arriba, y al final de un retorcido callejón, se encuentra La Casa de Porras, un palacete del siglo XVI que era la propiedad de una familia del mismo nombre. Fue restaurado para ser un centro cultural, muy conocido en Granada por sus exposiciones de pintura y sus cursos de baile. Enfrente está el Carmen de los Cipreses. Fue el escenario muy romántico de las tertulias de los poetas y artistas granadinos de la época de Ángel Ganivet, Manuel de Falla y Federico García Lorca.

La calle San Joséune los dos núcleos referidos (San Miguel y San José) que ya fueran, en tiempos pasados, lugares preferidos de muchos jerarcas árabes. Destaca en las inmediaciones la placeta del Alminar (torre árabe).

Iglesia San Miguel Bajo, esta iglesia y su plaza llevan el nombre de “bajo” porque hay otro templo dedicado a San Miguel, en un cerro que domina la ciudad, y que es aún más “alto” que su tocayo en el Albaycín. Esta iglesia tiene, en su muro lateral, un aljibe moro, pues era, antes de la conquista, una mezquita. Sus dos columnitas de mármol blanco son romanas. El crucifijo que se alza en el lado meridional de la plaza es conocido por las lañas de hierro que sujetan sus piernas y brazos. El Cristo fue arrastrado y destruido por los soldados republicanos cuando estalló la Guerra Civil, pero los vecinos ocultaron los fragmentos en sus casas, después reconstruyéndolos con las grapas, y llamándolo, desde entonces, el Cristo de las Lañas. La plaza se ha puesto muy de moda, entre los visitantes y los granadinos también, por sus tabernas al aire libre.

Fundado por la reina Isabel tras conquistar Granada, el Monasterio de Santa Isabel la Real se levantó junto al palacio de Dar Al-Horra.Se encuentra en el centro del Albaycín, en el Camino Nuevo de San Nicolás que recorre el barrio de norte a sur. Su iglesia es de una sola nave, con una capilla principal y en la que destaca su magnífica portada que diseño Enrique Egas en estilo gótico flamígero, también llamado isabelino por su extensivo uso en aquel reinado. Podemos ver símbolos de los Reyes Católicos en su portada, como el yugo y las flechas. Su campanario es de estilo morisco y se sitúa encima de un torreón. La pila de agua bendita y la cubierta son ejemplos del legado andalusí, y ésta última goza de una bella decoración con pinturas platerescas. El claustro es muy llamativo y tras ser restaurado se permite la visita a éste y a su hermoso patio. Las monjas que viven el monasterio cantan a diario por las tardes y los domingos a la mañana y son excelentes reposteras.

La calle Almirante enlaza Oidores con la plaza de San José. Debe su nombre a Juan de Almirante, repartidor real en la parroquia de San José; vivió a finales del siglo XVI y principios del XVII.

En la calle Oidores vivieron muy destacadas personalidades de la vida judicial de los cristianos. Está al oeste y paralela a San José, y debe el nombre de Oidores a que en este lugar se estableció, en el año 1508, el Tribunal de la Cancillería, hasta que en 1528 se trasladó a la casa del Patriarca de las Indias. En esta calle siguieron residiendo muchos oidores de la Cancillería.

La placeta de la Cruz Verdeacoge cármenes tan interesantes como el de la Media Luna y el de Las Angustias.

Tras visitar el aljibe de Trillo, nos incorporamos a la cuesta del mismo nombre. En donde hoy está el llamado aljibe de Trillo hubo, en tiempo musulmán, una rábita y aljibe. Por la Cuesta llagamos a la placeta del Comino, en la que hay un aljibe.

Carril, Callejón y Cuesta de las Tomasasson vías que rodean el área por el sudeste. El de «LasTomasas» es nombre popular, referido a Santo Tomás de Villanueva, patrón del convento de monjas fundado aquí. El cenobio está adosado a uno de los torreones de la antigua muralla de la Alcazaba. En un principio fue beaterio de las Agustinas Recoletas y se elevó al rango de convento el año 1635. Un edificio de corte modesto y que fue fácil pasto de las llamas en uno de los muchos incendios provocados en 1933. Se reconstruyó al finalizar la guerra civil española, en 1939.

La plaza del Abadocupa el lugar donde estuvo el hospital general de los moriscos, hasta 1569. Demolido el edificio se construyó aquí el convento de los agustinos descalzos. No es extraño que la Plaza tomase el nombre del Abad del monasterio. Antes se llamó, como la puerta, Bibalbonud.

Uno de los enclaves más importantes del área Alhacaba-Plaza Larga-Panaderos, es el existente al final de la vía, en su unión con la Cuesta de Chapiz. Nos referimos a San Salvador. Sin salir de este enclave podemos hacer un provechoso recorrido por una rica historia, desde los romanos hasta nuestros días. Fue este lugar, de ubicación de la mezquita Mayor de la antigua medina (por donde pasaba la muralla, con su célebre puerta de Bibalbonud), donde los cristianos erigieron la iglesia de San Salvador y donde, en todo tiempo, se condensó la historia artística y humana albaicinera.

La plaza de Aliatarrecibe ese nombre en memoria del que fuera alcaide árabe de Loja, cuya ciudad defendió heroicamente cuando fue atacada por los Reyes Católicos en 1482.

Ortegas es una placeta-ensanche de la calle Pagés. Aquí vivieron los miembros de una prestigiosafamilia de conquistadores que participaron enacciones de guerra en Málaga y Alhama, entreotras.

La pequeña plaza Aljibe del Polo lleva a la calle Panaderos. En la placeta hay un aljibe. El nombreespecífico de Polo puede deberse a uno de losconquistadores que acompañaron a los ReyesCatólicos, que es citado por los historiadores y queconsiguió, como recompensa de su colaboración, serAlcaide de Caniles y sus Castillos, en 1482.

La calle del Agua es una de las más importantes del Albaycín, en nuestros días. Une la Plaza Larga con la prolongación de la Cuesta de Chapiz, en la plaza de Carniceros. El nombre del Agua obedece a los muchos baños existentes en ella, de los que muy pocos se conservan. Sí hay casas moriscas en las que se reproduce la riqueza arquitectónica de la Granada musulmana: artesonados, yeserías, cenadores, arcos… En las proximidades de esta calle está la casa de los Mascarones, nombre justificado por los que decoran la fachada de la casa.

A esta zona de San Cristóbal los árabes la llamaron Saria o Xarea; en castellano Explanada.

Aquí elevaron su mezquita principal y también construyeron su aljibe. Y sobre la mezquita, como siempre, se levantó la Iglesia. El aljibe es del siglo XII y de bastante profundidad para aprovechar las aguas de la acequia que corría por allí. En la calle Larga de San Cristóbal otro aljibe más indica la existencia de una mezquita, desaparecida.

La calle Panaderos, antes se llamó de San Salvador. En sus inmediaciones todavía existen hornos-panaderías que justifican el nombre.

Muy visitado y de incansable observación es el Mirador de San Nicolás desde el que se contempla un extraordinario panorama, con la Alhambra al frente y sin que, al decir de ilustres granadinos, sepamos elegir si es más atractivo en los ardores del verano, los gélidos días de invierno, los vitales de la primavera o los nostálgicos otoñales.

Paseo de ls Tristes
El Paseo de los Tristes ofrece vistas impresionantes a la Alhambra y comienza a partir del punto donde cruza el Puente de las Chirimías; las chirimías son una especie de flautas que se tocaban desde un balconcillo o mirador construido allí para tal uso. Aunque el Paseo de los Tristes se llama oficialmente Paseo del Padre Manjón, se le conoce por este nombre porque era el lugar por donde pasaban los cortejos fúnebres camino del cementerio. Llamado en la antigüedad paseo de la puerta de Guadix, el Paseo de los Tristes fue, hasta el s. XIX, uno de los más concurridos y en él se celebraban fiestas de toros y cañas, para lo cual se cubría con andamiaje el cauce del río Darro.

Se hizo, en 1609, en terrenos cedidos por los señores de Castril, y aún se conserva el pequeño edificio cuadrado con su cuerpo alto en forma de torrecilla, y en cuya fachada aparecen los escudos de Granada, elevado junto al puente de las Chirimías. La fuente que ocupa el centro del Paseo de los Tristes se hizo en 1609. A la izquierda del Paseo de los Tristes, frente a la Alhambra, se extendía el barrio de los Axares que significa “de la salud y el deleite”, al que también llamaban hospital de África, por su hermosura y la templanza de su clima.

Carrera del Darro
El papel que jugaron los ríos, como atracción para el asentamiento de grupos humanos en sus inmediaciones, es una constante en la historia de la humanidad.

El río Darro ejerce, en Granada, ese papel y lo hace de forma tan intensa que es muy difícil disociar ciudad-río. Granada-Darro han ido siempre, y van, íntimamente ligados. En aventuras y desventuras, en tiempos de guerra y de paz, en el progreso o el estancamiento, en lo económico, en lo literario, etc.

La margen derecha del Darro es célula vital del Albaycín y lugar de permanente enlace con el resto de la ciudad.

Sobre el encanto del lugar pueden ilustrarnos las palabras de Andrea Navagiero, embajador de la República de Venecia en España, que visitó Granada el año 1525 y escribía del Darro: «Sus riberas son muy sombrías, altas y cubiertas de verdura y muy apacibles, pobladas a uno y otro lado de la multitud de casas pequeñas con sus jardincitos medio ocultos entre los árboles que forman bosques».

Es obligado mencionar dos puentes que unen ambas orillas del río: el Cabrera, más próximo a Santa Ana y el de Espinosa. Ambos relacionan el arrabal del Albaycín con los barrios de Almanzora- Gomérez y la Churra. Fueron construidos tras la conquista.

También fueron numerosas las mezquitas, entre las que cabe destacar la existente en el lugar que hoy ocupa la Iglesia de San Pedro-San Pablo, llamada mezquita de Baños.

Como ejemplo de arquitectura religiosa hemos de citar la Iglesia de San Pedro y San Pablo, en la acera derecha y el convento de San Bernardo en la izquierda. La iglesia fue erigida en parroquial en 1501 y se terminó su construcción en 1567. El convento fue primero beaterio carmelita, promovido por San Juan de la Cruz, para educación de niñas nobles.

La Casa de Castril, así llamada por el señorío que el secretario de los Reyes Católicos, Hernando de Zafra, ejerció sobre ese pueblo del nordeste de la Provincia de Granada. Es una de la casa-palacio más bella de Granada, construida en 1539.

NOTA: Toda esta información me la han proporcionado mis compañeros de Granada. Puedo dar fe de que es altamente fiable e interesante, motivo por el que me parece justo compartirla con todas las personas que quieran acceder a la misma y sacarla provecho. Se lo dedico a mis amigos!